La historia
La quietud después del gesto.
Volvemos a la misma figura del desenclavo, la talla articulada de Ignacio Cerviño —año oficial 1877— ideada para un doble uso práctico: Descendimiento primero (brazos abatibles y clavos extraibles); Urna después, ya recostado. Madera policromada a tamaño natural: costillas marcadas, lividez justa, sangre ya coagulada.
La urna funeraria, ya antes comentada, está realizada en madera tallada y dorada al agua. Planta rectangular con cantos achaflanados; cada esquina se eleva sobre esfera dorada y re-mata en ángeles querubín que sostienen los instrumentos de la Pasión o arma Christi (clavos, corona, martillo y tenazas). Laterales en vidrio transparente, fijados con junquillos moldura-dos para garantizar visibilidad continua del cuerpo. Decoración: roleos vegetales, volutas tipo pergamino angelitos —realizados por Cerviño también—, y cartelas con el monograma JHS en los frentes.
Procesiona la noche del Viernes Santo en el cortejo del Santo Entierro. Orden de salida: después de la Piedad y antes de la Soledad. Iluminación únicamente con cirios laterales y fanales portátiles. El paso simboliza el sepelio de Cristo, ofreciendo al público la contemplación del cuerpo ya reposado y cerrado en el ámbito funerario.
Fragmento del libro · página 298.