La historia
La presencia del luto.
Talla de vestir —o de candelero—: hábito negro con bordados insinuados, mantilla igualmente negra que le rodea el rostro, y, cuando la ocasión lo permite, una corona plateada. En el óvalo de la cara despuntan unas facciones casi góticas, contenidas, donde el llanto no se derrama; se adivina, simplemente, la resignación de una madre que ha dejado de esperar un mañana mejor.
Reconozco que es la talla que más respeto me genera.
Fragmento del libro · página 30.
La denominación y la relación entre las imágenes de los Dolores y la Soledad presentan variantes. Este recorrido conserva la separación de sus series fotográficas sin dar por resuelta su identificación histórica.