La historia
Antes de
que cante el gallo.
Nuestro San Pedro es de los recién llegados: lo talló, en 2018, mi querido Jesús Bernárdez Solla, —de ascendente O Caramuxo— para la Agrupación de las Negaciones.
Representa al apóstol justo después de su triple reniego: rostro curtido, barba canosa, los ojos entre culpa y lágrimas; a sus pies, el inseparable gallo que le recordó —y nos recuerda— cuántas veces puede flaquearnos la lealtad antes del alba.
Y no sería justo olvidar al segundo intérprete de la escena, tan protagonista como el propio Pedro: el gallo. Con él jugué mis mejores cartas paternas, aprovechando su fama para arrancar a mis hijos de la cama a eso de las seis: «Si no madrugamos —apelaba— no lo oiréis cantar cuando aparezcan los romanos».
Funcionaba el reclamo, lo confieso; claro que también ayudaba la chocolatada con roscón que nos aguardaba al término de la procesión. Que nadie deje morir ese rito, por favor: un gallo, un canto al alba y un buen tazón de chocolate pueden reclutar más devotos que cualquier homilía.
Fragmento del libro · página 40.
La voz de Suso Caramuxo
«La hice en 2018 y para mí, lo más importante era la expresión. La modifiqué varias veces…, no me gustaba. La dejaba durante un tiempo… La cambiaba…»
Testimonio del escultor recogido en el libro.