La historia
El peso de la ausencia.
Montaje mixto: la Dolorosa “vieja” —imagen de vestir anterior a 1805, rostro de talla dieciochesca— se sienta sobre la pila bautismal y recibe en el regazo a Cristo, uno articulado también que se empleaba en un antiguo desenclavo y que actualmente se encuentra en la sacristía. Crucifijo gótico tardío del siglo XV, proporción algo menor que el natural y llaga de lanzada bien marcada.
Vestuario: túnica y manto negros, sin concesiones cromáticas. El conjunto sale en el cortejo del Santo Entierro: primero como Piedad —Madre sentada, Hijo exánime— y, tras el sermón, el Cristo en la urna que cierra la procesión.
El rostro de ella guarda dolor “sereno y maduro” —con lágrimas—; el de él ofrece el costado abierto al espectador entre nylon.
Fragmento del libro · página 286.